4 de mayo de 2006

Humor negro

Hasta donde yo sé, el arcoiris del humor se limita a tres colores: blanco, verde y negro. El humor blanco tiende a ser inocente y por ello se lo asocia -quizá erróneamente- con la infancia. El verde tiene más bien poco de inocente y un mucho de humor sexual, más adulto. Hablaré de Dany algún día. El humor negro es más escabroso, escatológico y controvertido. No suele gustar a la gente aunque algunos chistes de humor negro se cuelen de rondón, disfrazados de otra cosa. Por ejemplo, la revista alemana U-Comix tiene una sección llamada "Últimas palabras" (Letzte Wörte) en el interior de su contraportada y publicó el dibujo siguiente, cuyo autor es Harm Bengen y que yo me he permitido traducir. Ampliadlo pinchando sobre él para leer bien el texto.



Algo más radical es Russ Wallace, cuya serie Natural Selection está plagada de ataúdes, insectos, comentarios sangrientos y demás no apta para espíritus sensibles. A mí me hace reír.

Mis pinitos con el humor negro son antiguos. Hubo una época -allá por 1997- en la que me dió por ahí, tras leer las Historias Negras de Franquín. Me sorprendieron porque los trabajos que conocía de éste belga eran de humor blanco, casi níveo: es el creador del Marsupilami, un personaje de la serie Spirou y Fantasio. Un poco más sarcástico es el humor de Tomás Elgafe, otro de sus personajes. Pero entonces sorprendió a propios y extraños con un tebeo con siluetas en negro, abordando los temas clásicos del humor negro: muertes, mutilaciones, cadáveres, accidentes. En la misma línea es el álbum Unsere schöne neue Welt del alemán Nihat Kesen. El dibujo y los temas se inspiran en dichas Ideas Negras. De hecho, compré el álbum casi convencido que era de Franquín.

Los dibujos mostrados tocan el humor negro y mis experimentos con los lavados de tinta.